Del robo y hurto de uso de vehículos a motor.

Esta entrada de nuestro blog pretende realizar una aproximación a la figura del robo y hurto de uso de vehículos a motor o ciclomotores que el legislador español prevé y castiga en el artículo 244 de su Código Penal.

Centrando el objeto de la exposición, deberemos señalar que este tipo penal se encuentra previsto en el Capítulo IV del Título XIII de dicho texto, por consiguiente, encuadrado en aquellos delitos que suponen un atentado contra el patrimonio y contra el orden socioeconómico.

Dicho lo anterior, la siguiente cuestión nos llevará a plantearnos el hecho diferencial de prever un tipo que lleva por título “robo” y “hurto” cuando específicamente existen en el título referido dos capítulos que llevan también esa mención. Así las cosas, podemos ya adelantar que el elemento distintivo entre los capítulos I (hurtos) y II (robos) con el IV viene precisamente por la concreción en el destino del objeto sobre el que recae la conducta comitiva: “robo y hurto de “uso”. Ello implica, per se, que la conducta de atentado contra el patrimonio que en ese precepto se recoge tiene únicamente como finalidad hacer uso del vehículo a motor o ciclomotor. Si no resulta así, o en ausencia de los requisitos previstos, estaremos ante otro tipo penal.

En consecuencia, y sentado lo anterior, atenderemos al propio artículo 244 del Código Penal, que tipifica cuatro modalidades comisivas. A saber:

Artículo 244.

1. El que sustrajere o utilizare sin la debida autorización un vehículo a motor o ciclomotor ajenos, cuyo valor excediere de 400 euros, sin ánimo de apropiárselo, será castigado con la pena de trabajos en beneficio de la comunidad de 31 a 90 días o multa de seis a 12 meses si lo restituyera, directa o indirectamente, en un plazo no superior a 48 horas, sin que, en ningún caso, la pena impuesta pueda ser igual o superior a la que correspondería si se apropiare definitivamente del vehículo.

Con la misma pena se castigará al que en el plazo de un año realice cuatro veces la acción descrita en el artículo 623.3 de este Código, siempre que el montante acumulado de las infracciones sea superior al mínimo de la referida figura del delito.

2. Si el hecho se ejecutare empleando fuerza en las cosas, la pena se aplicará en su mitad superior.

3. De no efectuarse la restitución en el plazo señalado, se castigará el hecho como hurto o robo en sus respectivos casos.

4. Si el hecho se cometiere con violencia o intimidación en las personas, se impondrán, en todo caso, las penas del artículo 242.”

Analicemos cada una de ellas.

▪  Tipo básico.

El tipo básico penal del artículo 244.1 del Código Penal español sanciona la sustracción o utilización, cuando el objeto tuviere un valor superior a 400 €, siempre que proceda a su devolución en menos de 48 horas.

Así, constituye la conducta típica tanto la acción de sustraer -arrebatar- como la de utilizar -hacer uso- de un vehículo a motor o ciclomotor ajeno.

Elemento a considerar a efectos del encuadre de la conducta como punible en relación a su tipicidad resultará también que el objeto sustraído o utilizado tenga un valor superior a cuatrocientos euros. A este particular, efectuar la consideración referente a que cuando el valor del objeto sustraído resulte inferior a dicha cantidad la conducta deberá ser reputada falta, según el artículo 623.3 del Código Penal.

Continuando con el análisis, se constituye en elemento del tipo la devolución del bien sustraído o utilizado en menos de 48 horas, ya se proceda a ella de forma directa o indirecta. Caso de que no opere dicha devolución la conducta podrá ser reconducida al delito básico del robo o hurto, según corresponda en el caso concreto. El criterio relativo a la devolución nos obliga a atender a que ésta puede ser directa, comunicando al propietario donde podrá encontrarlo, o bien indirecta, en clara alusión a favorecer condiciones objetivamente fáciles para su localización. Especial atención requerirán los supuestos de abandono, pues estos no suponen nunca una figura que tenga cabida en la devolución.

Por último, señalar que con motivo de la entrada en vigor de la Ley Orgánica 11/2003, de 29 de septiembre, de medidas concretas en materia de seguridad ciudadana, violencia doméstica e integración social de los extranjeros, el legislador sanciona con la misma pena a quien cometa en el plazo de un año 4 veces la conducta del artículo 623.3 del Código Penal. Esto es, la falta, siempre y cuando el importe de dichas conductas sea superior a 400 €.

▪  Empleo de fuerza en las cosas.

A este particular, el Código Penal castiga al autor de la conducta prevista en el apartado anterior con una pena que deberá imponerse en su mitad superior si en aquélla se ha empleado “fuerza en las cosas”.

Así, será determinante conocer qué debe entenderse por tal concepto en nuestro ordenamiento. A los efectos oportunos, avanzamos que tendrá dicha consideración la conducta de apropiación en la que se aprecie escalamiento, rompimiento de pared, techo o suelo, o fractura de puerta o ventana, la fractura de armarios, arcas u otra clase de muebles u objetos cerrados o sellados, o forzamiento de sus cerraduras o descubrimiento de sus claves para sustraer su contenido, sea en el lugar del robo o fuera del mismo, el uso de llaves falsas o bien la inutilización de sistemas específicos de alarma o guarda.

Estos conceptos de fuerza en las cosas vienen definidos por el artículo 238 del Código Penal.

▪  Sin restitución del vehículo a motor o ciclomotor.

Caso de no mediar la restitución a la que se alude en el primer apartado, el Código Penal castiga la conducta como si de un robo o hurto se tratase, dependiendo de las circunstancias concurrentes. Supone; por tanto, un tipo agravado de la conducta en que deberá tenerse en consideración:

1.- Que el valor de lo sustraído sea superior a 400 €, en cuyo caso nos encontraremos en los parámetros que delimitan el delito del artículo 244 CP, o en su caso del artículo 623.3, si resultara inferior.

2.- Si en la conducta se ha empleado fuerza en las cosas, la acción típica será constitutiva de delito puesto que no existe la figura de la falta de robo con fuerza en las cosas.

▪  Empleo de violencia o intimidación en las personas.

En este último supuesto, el legislador ha optado por sancionar con la misma pena del robo con violencia la conducta descrita en el artículo 244.4 CP. Aún tratándose de una acción en la que, cabe pensar, el fin último viene determinado por hacer uso del vehículo a motor o ciclomotor, y por ende, sin ánimo de “hacer suya la cosa” en el sujeto activo , la apreciación de dichas circunstancias determinan la punición del hecho típico con las mismas penas del robo con violencia o intimidación del artículo 242 CP.

Nuevamente, señalar que no existe en nuestro ordenamiento la figura de la falta de robo con violencia o intimidación, por lo que, en todo caso, estaremos siempre en los parámetros de una conducta tipificada como delito.

Un saludo,

Samuel Guerrero

@sguerrca

@guerreropenal

http://www.guerreropenalistas.com

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