Delito de receptación. Derecho comparado.

En el presente post nos proponemos realizar una aproximación al delito de receptación en nuestro Código Penal español para posteriormente atender a la previsión realizada en otros ordenamientos. Así las cosas, resultará procedente atender a la previsión normativa que efectúa nuestro legislador.

El artículo 298 CP español establece la regulación del tipo básico que, en tres apartados viene a castigar la conducta consistente en obstaculizar dificultar la persecución de un delito contra el patrimonio a través del aprovechamiento o beneficio de los efectos provenientes de dicha actividad criminal. En este punto, indicar que es criterio jurisprudencial mayoritario el que considera que la conducta no ha de recaer con carácter excluyente en los propios “objetos” del ilícito anteriormente cometido; antes al contrario, también se extiende a los frutos que de él puedan provenir (p.ej. dinero obtenido como consecuencia de la venta del producto).

La conducta típica se completa en atención a la acotación del sujeto activo puesto que la previsión normativa atiende a un delito de sujeto activo excluyente. Quiere con esto señalarse que únicamente puede resultar sujeto activo aquél que no ha participado en el delito contra el patrimonio u orden socioeconómico previo. Sin perjuicio de lo anterior, el tipo principia con “El que…”.

En lo tocante al elemento subjetivo del tipo se atiende a la necesaria apreciación de dos extremos:

▪  La conducta del sujeto activo ha de venir presidida por ánimo de lucro y,

▪  El conocimiento respecto de la comisión de un delito contra el patrimonio o el orden socioeconómico. No obstante, es criterio jurisprudencial mayoritario el referido a que no es indispensable el conocimiento respecto de todos los elementos constituvos del ilícito penal previo; bastando para ello el saber de la procedencia ilícita del bien.

En los apartados segundo y tercero se atienden a previsiones específicas que resultan, en primer término, de tipos agravados sobre la conducta básica referidos al fin que se persigue (receptación para traficar con los efectos; apartado 2, supuesto primero) y al lugar en que se lleve a cabo la misma (receptación en local comercial o industrial; apartado 2, supuesto segundo); y en segundo lugar, estableciendo la limitación temporal de la pena privativa a imponer, que en ningún caso podrá ser superior a la del delito que se trata de ocultar u obstaculizar.

Por su parte, el artículo 299 CP viene a configurarse como la previsión de la conducta de receptación cuando la misma provenga de hechos o actividades criminales constitutivas de falta. No obstante lo anterior, debe llamarse la atención a la exigencia establecida en dicho artículo, apartado primero, y referida a la habitualidad, por lo que, en aplicación del principio de legalidad, la receptación en estos casos será atípica cuando no resulte habitual. Asimismo, como sucede en el artículo anterior, se tipifica una modalidad agravada bajo dos supuestos: que los efectos se reciban o adquieran para traficar con ellos, o bien cuando se realice la conducta en local abierto al público.

Por último (puesto que los artículos 301 y siguientes a buen seguro merecen una entrada diferenciada y exclusiva), el artículo 300 CP establece la tipicidad de la conducta de receptación aún cuando la persona o circunstancias que rodean al hecho criminal previo resultaren inimputables o exentos de pena. Quiere con ello sancionarse con individualidad propia la conducta de receptación, bastando por tanto su comisión para que, sustantivamente y por ella misma, resulte punible y desvinculada de las consecuencias o circunstancias penológicas que rodeen la conducta previa.

ALEMANIA

El Código Penal aleman (StGB, Strafgesetzbuch), en su § 259 y siguientes prevé la conducta de Receptación (Hehlerei), sancionando a quien compre u obtenga por cualquier medio, en beneficio propio o de un tercero, venda o ayude a vender una cosa u objeto obtenido a través de un hecho ilícito contra el patrimonio ajeno, con la finalidad de enriquecerse o enriquecer a un tercero.

El CP alemán por tanto, viene a sancionar cualquier acto dispositivo efectuado sobre el objeto que ha sido sustraído del patrimonio ajeno.

En orden a la penalidad, el castigo del legislador penal alemán resulta mucho más severo que en el CP español por cuanto la pena a imponer puede alcanzar hasta los 5 años de prisión (en España su tipo básico puede alcanzar los 2 años de privación de libertad).

Ello, en buena medida, obedece a la diferenciación que para el StGB suponen las conductas de “Favorecimiento” y “Receptación” de tal manera que, mientras la primera, como sucede en España, viene acotada penológicamente por el límite del primer delito encubierto (propiamente favorecido), el segundo de ellos tiene sustantividad propia, permitiendo el § 259.2 el castigo del hecho criminal anterior según corresponda.

En aras a la brevedad, indicar que los § 260 y 260.a comprenden tipos agravados por receptación profesional, receptación por bandas así como la receptación de bandas, pudiendo alcanzar una pena de hasta 10 años de prisión.

ITALIA

El artículo 648 CP italiano castiga el delito de receptación (“Ricettazione“) una conducta típica similar a la del CP español en tanto que castiga -fuera de los casos de concurso de delitos- el procurarse para sí mismo o para tercero un provecho mediante la compra, recepción u ocultamiento de dinero o cosasque provengan de cualquier delito; así como participar en la facilitación de la compra, recepción u ocultamiento.

En este sentido, se establecen como requisitos la existencia de un hecho ilícito previo -en este caso proveniente de cualquier delito- así como el conocimiento del origen delictivo de los bienes -según criterio jurisprudencial-.

Indicar que las penas, nuevamente, no vienen sometidas al límite legal del delito primigenio, pudiendo alcanzar incluso los ocho años de prisión; e incluso castigándose con independencia respecto de aquél aún para el caso que el responsable del primero resultase inimputable o no se dieran las condiciones de procedibilidad para perseguir aquel delito.

El conocimiento del origen ilícito del bien, como se ha destacado anteriormente, sirve a los efectos de diferenciar la conducta del artículo 648 con aquella prevista en su artículo 712, dentro del Libro que regula las Faltas (“Contravvenzioni”),  conducta propiamente descrita como de “Adquisición de cosas de sospechoso origen”, en clara alusión a la forma en que han sido habidos y al elemento subjetivo que presida el actuar del sujeto activo.

SUIZA

El CP suizo, por su parte, sanciona en el artículo 160 la conducta de receptación, al castigar a aquél que adquiera, reciba como presente o en prenda, oculte o ayude a vender una cosa que sabe o debe presumir que ha sido obtenida de un tercero en un delito contra su patrimonio.

Como es de ver, especial significación se confiere al conocimiento o haber debido tener conocimiento del origen ilícito de la cosa, que en cualquier supuesto, proviene de un delito contra el patrimonio.

La penalidad, que puede alcanzar los 5 años de prisión, viene configurada en sentido diverso al CP español. Ello en tanto que se faculta a imponer la pena del delito previo si la descrita en el artículo 160 resultara inferior a aquél.

En este estado de cosas, y bajo diferentes redacciones típicas y previsiones penológicas, son varios los ordenamientos jurídicos europeos que sancionan la conducta de receptación.

Un saludo,

Samuel Guerrero

@sguerrca@guerreropenal

http://www.guerreropenalistas.com

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